Autonomía en la educación

Diario ElComercio.pe

Recientemente, hemos sabido en nuestro país del caso de unos bomberos que ingresaron al incendio para verificar que no hayan personas dentro pero que fueron repelidos por la explosión de un balón de gas. Hemos visto las imágenes del comandante y sus compañeros que heroicamente ingresaron y heroicamente se ayudaron a salir del fuego.

Eso me ha hecho pensar en la frecuencia con que el logro de la autonomía se señala como prioridad para los procesos educativos y como medio para ello se alude a reducir gradualmente los controles externos al alumno a fin que este -libre de condicionamientos extrínsecos- pueda hacer las cosas por sí mismo. Esto es muy conveniente, sin embargo, me parece que hay algo que se olvida en esa perspectiva de inspiración piagetiana. Todos sabemos que la falta de condicionamientos no produce por sí sola la anhelada autonomía y por ello hablamos de estimulación y refuerzos, entre otras cosas.

Me parece que la noción de “autonomía” se tiene que complementar con algo fundamental: lo que se tiene que lograr es que el chico incremente su nivel de “autocontrol”, o sea, la capacidad que tiene para conducirse por sí mismo a pesar de los condicionamientos externos, e imponer una decisión distinta.

Esta dirección de sí mismo se apoya en la capacidad que tiene la persona de pensar las alternativas de acción de que dispone, estimando la más conveniente. Para que se haga práctico este ‘pensar’ requiere que se elija esa alternativa conveniente, con firmeza y valentía porque aunque sea muy conveniente tal vez no sea grata.

En el caso de los bomberos se comprende fácilmente: pensaron en la alternativa más conveniente -salvar posibles víctimas- y decidieron secundarla -con mucha valentía.

Esas dos cosas, pensamiento y decisión, son los componentes de la virtud que es un logro educativo fundamental ya que es el único aprendizaje que solo puede usarse para el bien; las habilidades y las destrezas pueden dirigirse al mal como los casos de delitos de gente con mucha capacitación profesional y técnica.

El ejemplo de los bomberos no solo nos muestra que hay personas heroicas entre nosotros, sino que ese es el modelo a seguir.

Cuando se habla de educación en valores, ¿se tiene en cuenta la virtud como eje fundamental?

Acerca de David Arévalo

Soy un Educador y Profesor de Filosofía.

Publicado el febrero 5, 2015 en Educación y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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