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¿Gestión, Dirección, Gobierno…? ¿Cómo dirigir una escuela?


No conozco la respuesta exacta pero sí conozco una propuesta conveniente:

El libro Gobierno de personas en la empresa es una propuesta consistente y muy importante para comprender y dirigirse en una organización de cualquier tipo.

No puedo resumirlo –ni hace falta- en estas líneas pero sí puedo mencionar que permite un enfoque coherente desde todos los ángulos de la organización. Sirve tanto para todos los que tienen alguna responsabilidad en o para la organización: no ilumina solamente el “frente interno” sino que integra el entorno, clientes y demás personas –mejor que “grupos de interés”- que interactúan con la misma. Lee el resto de esta entrada

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Planificación educativa


En estas fechas solemos preparar el año escolar planificando las actividades educativas. La ventaja que implica no requiere justificación ya que es condición necesaria para la buena marcha de la organización educativa.

Sin embargo, pienso que conviene tener en cuenta que la tarea educativa -de ambos: educador y educando- es por antonomasia un ejercicio de libertad y como tal no puede predeterminarse completamente.

En este sentido, el aporte personal del educador -que tiene nombre y apellido- es fundamental. Los planes, horarios, funciones y responsabilidades establecidas están al servicio de unos actores que aportan –si quieren– mucho más que lo previsto para el día a día de la institución educativa.

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Más que recalcar normas, los directivos pueden dirigir sus esfuerzos a convencer a los educadores para que quieran dar lo mejor de sí en pos de los objetivos formativos. Insistir prioritariamente en los compromisos formales puede conducir a que todos sepan lo que deben hacer, pero esa insistencia no bastará para que quieran hacerlo.

Cómo elegir un buen colegio


En primer lugar, es vital que los padres tengan claro que los responsables de la educación de los niños son ellos no el colegio. En este sentido, deben saber en qué valores quieren formar a sus hijos y en vistas a ello organizar lo demás: tareas domésticas, diversión, juguetes, religión, premios, castigos, amistades, horarios de trabajo… el colegio.

Para escoger un colegio, es indispensable tener en cuenta:

  1. Aspectos legales. El colegio debe contar con autorización vigente del Ministerio de Educación, que suele otorgar a través de sus dependencias descentralizadas. Esto asegura el mínimo indispensable ya que supone la licencia de funcionamiento municipal y el certificado de defensa civil.
  2. Infraestructura. Cada nivel de estudios debe contar con aulas propias para la enseñanza y con patios, laboratorios (computación, idiomas, física, química, etc.), consultorio  psicopedagógico, tópico, aula de psicomotricidad, capilla, salas y campos deportivos, etc. Sin  los ambientes suficientes no se asegura el desarrollo de todos los aprendizajes requeridos ni el ambiente de concentración y amistad en que nuestros hijos pasarán buena parte del día.
  3. Equipo de trabajo. Por lo general, los profesores deben tener título pedagógico. Ha de haber personal administrativo, psicólogo, paramédico y autoridades académicas con experiencia.
  4. Proyecto educativo. Lo anterior es estéril si la institución educativa no cuenta con objetivos y planes de acción concretos para el corto, mediano y largo plazo, sustentado en la respectiva realidad a la que pretende servir.
  5. Inversión económica. Ni la mensualidad más elevada asegura calidad ni la más barata significa deficiencia. La relación aporte- calidad no es homogénea en nuestro medio. Conviene identificar todos los montos por matrículas, pensiones y demás conceptos y considerar los colegios que están a nuestro alcance pero sin descuidar los demás criterios enunciados.
  6. Ubicación. Cuando los padres trabajan es preferible que cada día alguno de ellos acompañe al hijo a la escuela por el impacto afectivo de esta presencia (tal vez no nos vuelvan a ver durante el día) y porque es más rápido informarse con los maestros a primera hora (previa coordinación). En este sentido, si el colegio está cerca a la casa se facilita esta relación con el añadido de que el chico se introduce y reconoce su medio de forma cotidiana.
  7. Referencias. Si usted tiene amigos o conocidos que tienen a sus hijos en el colegio potencialmente elegido, usted ganará mucho si les pregunta por su satisfacción con el mismo.
  8. Retroalimentación: Una vez comenzadas las clases, conviene evaluar si la primera impresión tenida se confirma con el paso del tiempo. Esto se hace cada día cuando los padres comentan los deberes escolares que han ayudado a hacer al hijo, observando cuán contento se siente el niño al referirse a la escuela, en las opiniones compartidas con los otros papás en las reuniones, en las entrevistas con los profesores, etc.

En una o dos entrevistas con el representante del colegio se puede obtener buena parte de esa información. No olvide pedir un recorrido por los ambientes escolares y conocer las fechas de inscripción y matrícula.

Recuerde que estas indicaciones no sirven para nada si se consideran aisladamente: los padres o tutores deben saber en qué quieren formar a sus hijos y las instituciones educativas elegidas deben ser serias y veraces con ellos.

Optimismo


Ver el lado positivo de la vida…

Aprovechar el tiempo…

Son cosas que oímos con frecuencia, pero ¿estamos dispuestos a tomarlas en serio? A continuación unas pistas sobre eso:

Liz Murray: Homeless to Harvard


Liz Murray se sobrepuso a la situación de indigencia en que se encontraba como resultado de la destrucción de su familia por las drogas.
Sin embargo, ella comprendió la escasez del tiempo e hizo todo lo que estuvo a su alcance para no “desperdiciar” su vida, llegando a estudiar en la prestigiosa universidad de Harvard.

Tim Tebow: no quiseron abortarlo


Para ver los subtítulos en castellano, click en “cc” que está al pie del vídeo.

Copio algunos párrafos de Rafa Cervera en ReligionenLibertad.com :

Para definir a Tim Tebow nos tenemos que remontar hasta la etapa de su gestación, cuando se encontraba en el vientre de su madre, Pamela, hace casi 25 años. Tim, el quinto de cinco hermanos, puede definirse perfectamente como niño milagro. Su nacimiento y el que no viniera al mundo con ninguna enfermedad son pruebas clarísimas de que Dios tenía ya un plan para él.

Estando Pamela embarazada de Tim, contrajo en Filipinas, donde trabajaba como misionera con su marido, Robert, y sus demás hijos, una grave enfermedad infecciosa que podía ser mortal. Los doctores le recomendaron que abortara, pero ella se mantuvo firme y, a pesar de que su vida corría peligro, siguió adelante con el embarazo y tuvo a Tim.

La historia de Tim fue explicada en un anuncio del Super Bowl, el programa deportivo con más audiencia anual en la televisión de los Estados Unidos, en febrero del 2010.

Pamela y Tim protagonizaron un spot que muchas asociaciones proabortistas quisieron censurar. La CBS, cadena que lo emitió, no dudó en afirmar: “quien esté en contra de este anuncio, es simplemente porque seguro no lo ha visto”. La declaración de la CBS se tornó en realidad, pues el spot no hablaba contra nada; era un canto a la vida y a la maternidad.

Liderazgo en la dirección educativa


Hace pocas semanas leí el excelente artículo de Eric Jackson Las 10 principales razones por las que las grandes compañías fallan al retener sus mejores talentos (Top ten reasons why large companies fail to keep their best talent).

Jackson enumera y explica diez razones que podrían resumirse así:

  • Burocracia excesiva,
  • Proyectos que son poco atractivos para los más capaces,
  • Silencio sobre el desarrollo profesional del empleado,
  • Evaluaciones de desempeño poco exigentes,
  • Cambios caprichosos de las prioridades estratégicas,
  • Falta de acompañamiento y seguimiento para mostrarle cómo se hacen las cosas
  • Poco conocimiento de sus capacidades profesionales,
  • Falta de apertura a los puntos de vista diferentes,

Y, al final, lo obvio:

  • La dirección de las personas en la organización depende de alguien concreto: el jefe. Si este falla en los puntos indicados se pierde liderazgo y ello dificulta la identificación del empleado con la organización.

Las personas que se ocupan de la dirección de una organización no deben olvidar que las demás personas que le acompañan también aprenden y que tienen sus propias necesidades y aspiraciones.

La educación es una tarea muy apasionante por todo lo que implica, especialmente por el impacto que tiene en el desarrollo de las personas. Sin embargo, no todos los que colaboran en el quehacer educativo detectan esto.

Escena de la película "Detrás de la pizarra"

Como es una tarea compleja gran parte de la responsabilidad de su dinamismo reace en los directivos de las instituciones educativas y por ello es importante conocer bien y apoyar a todos los colaboradores de la escuela, no podemos darnos el lujo de maltratarlos de algún modo.

Creo que, como dice el profesor Manuel Alcázar (PAD), una de las principales tareas de un directivo es mejorar la calidad motivacional de sus colaboradores. Hacer caso a las reflexiones de Jackson puede ser un buen comienzo.

Mis alumnos de Chosica

¿Qué tal mejores padres? NYTimes

Educar y servir


En un organización encontramos una dimensión formal o institucional (figura legal, reglamentos, planes, programas, protocolos, etc.) y otra que se refiere a la parte viva de la misma, es decir, a las personas concretan que la conforman.

Pues bien, se puede decir con bastante verdad -me parece- que la Escuela (que es una organización) está hecha para ayudar a crecer a sus miembros. En orden de prioridades, están los alumnos y sus familias pero también se encuentra comprendido como beneficiario el equipo profesional y técnico involucrado (directivos, maestros, auxiliares, administrativos, etc.)

Bajo este punto de vista, hay que decir que en la Escuela no solamente “crecen” los chicos sino también los adultos. Sin embargo, tal como grafican estas escenas de los Increíbles, a veces no lo tenemos tan claro.

Un obstáculo que puede llegar a ser muy costoso (por los gastos que implica y por las inversiones que impide)  es la burocracia.

A veces me cuestiono si acaso priorizamos los procesos y procedimientos por encima de las personas beneficiarias, ¿acaso nos agotamos en complejas formas de planificación?  Cuando esto ocurre, suele pasar desapercibido uno de los aspectos fundamentales del acontecer educativo que es la relación que se establece entre el maestro y los alumnos, en vistas a la parte intangible y vital de la escuela que es el crecimiento de las capacidades de nuestros alumnos.

Si priorizamos la parte administrativa de la actividad educativa, ¿estaremos descuidando los esfuerzos por hacer más significativas las sesiones de aprendizaje?, ¿seguiremos renovando nuestras prácticas y usando bien los recursos disponibles?

No propongo prescindir de la dimensión formal de la escuela; lo que pido es no olvidar que ella está al servicio de algo más elevado, esto es, del desarrollo de las personas que la componen: el acontecimiento educativo no puede programarse/ planificarse/ determinarse completamente de antemano.

En el aula y en la escuela l@s chic@s nos desbordan y desbordan nuestros planes ya que no todos tienen las mismas disposiciones, debido a que cada uno es único y debido a que los adultos también seguimos creciendo.

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